miércoles, 17 de noviembre de 2010
Para quien alguna vez creyó en mi...
Sólo sabré cuanto he amado cuando me encuentre en el último segundo en soledad, ese día en que deba despedirme y ver mi vida pasar hacia atrás...
Buena noche... Ya ha salido el sol...
lunes, 8 de noviembre de 2010
Te sueño...
Siempre soñé que te soñaba entre mis sueños que eras tú quien me soñaba...
Te sueño...
Taller literario 2010
lunes, 11 de octubre de 2010
jueves, 7 de octubre de 2010
Han caído...
se me ha caído la infancia, el cepillo de mi madre, los recuerdos, las tristezas, el florero color mate, algunas palabras, el dolor, el rencor, mi guitarra, el maullido de los gatos, mis deseos, el miedo, la cordura, los océanos, las estrellas, he perdido los acentos, sentimientos, el tiempo, fracturado al viento, al silencio, quebrantado mis latidos, pensamientos, golpeado mi locura e incluso asesinado a mi nostalgia. Pero nunca antes me pasó que se me cayeran las ideas al mirarte de frente.
jueves, 30 de septiembre de 2010
martes, 28 de septiembre de 2010
...
jueves, 23 de septiembre de 2010
Por un momento dejé de sentir angustia...
lunes, 16 de agosto de 2010
EN EL TALLER...
“Yo escribo mientras alguien me piensa y no escribe”.
“A veces me siento habitado por un león”
“Hay días, como hoy, en el que recordarme me da pena…”
La ciudad que habla…
Me he puesto de pie para observarme desde arriBa, gigantesca y diminuta, sobrepoblada y ausente.
Grisácea y llena de venas. Las calles parecen explotar, sentimientos viscerales, odio y amor.
Olor a fiesta, a despecho y a miedo.
Caminan tomados de la mano, hombres y mujeres, son siempre los mismos. Las manos de la inmensa catedral abrazan al viento, lo vuelven vulnerable, mágico.
El océano de piernas, brazos, cabellos, ojos, todos multiplcándose, se vueleven uno.
Todos hablan al mismo tiempo. La mujer que lee la mano de los curiosos, que transita entre las líneas del destino, al igual que me transitan a mi.
Hombres que danzan en el océano de asfalto, cosquilleando con sus penacho el tiempo. Sintiéndose antigüos se fusionan con el ritmo de los gritos, los silbatos y las risas.
El paseo matituno del hombre con sombrero, que ha pisado ochocientas veces el mismo camino, ilusionado desde sus veinte por encontrar a su amante.
El sexo, la lujuria, el éxtasis, desterrados de la noche flotan en el aire a través de las miradas perdidas de quienes deambulan como putas por mis venas.
Todos de pie, escenario fálico cotidiano. Vienen y van, callan y hablan, rien y lloran, todos ellos construyendo el escenario que me crea.
Despedida en abril…
Dicen que cuando era pequeña guardaba el silencio en mi mirada. Dicen también, que me reservaba detrás de una sillita, observando, sólo observando. Quiero volver a ser aquella niña que dejé de ser hace apenas unos meses. La misma que te aceptó en su mirada y te guardó un lugar detrás de aquella sillita. Siento que navego en nuevos mares, aún no distingo el cielo de este paisaje, tal vez por ello me encuentro atormentada. Me he bajado de tu barca pero no sé en donde lo hecho ni en que momento. Te veo lejano perdiéndote entre la neblina y la nueva luz del sol. Siento que floto en el mar en donde tu navegas, que soy agua y tu marinero. Quiero y te pido que sigas, que navegues en el mar que ya has dominado, tal vez algún día sólo dejemos de vernos entre aquella neblina. Me despediré de ti cuando decidas que lo más importante en ese momento sea nuestra despedida. Ahora, ocúpate sólo de lo que te hace flotar...
Soñé que Borges escribía en mi mano “estoy solo y no hay nadie en el espejo”.
Yo sólo sé quien soy (Entre paréntesis).
8:30 :)
martes, 13 de abril de 2010
jueves, 25 de marzo de 2010
Sólo notas...
martes, 2 de marzo de 2010
Sueños...
viernes, 26 de febrero de 2010
sábado, 20 de febrero de 2010
"Sinrazón"
jueves, 4 de febrero de 2010
miércoles, 27 de enero de 2010
Sobre la infancia...
La infancia es el estado latente de nuestras primeras personalidades , que aunque pareciera invisible y una vez que nos ¨creemos¨ adultos, toma la forma de un ancla y nos une a nuestros orígenes. Nuestro cuerpo adulto anda por la vida sintiéndose adulto, serio, rígido. (Aún ignoro la ley que rige el comportamiento para ser adulto). Nos decimos a nosotros mismo "estoy actuando como un niño", pero inconscientemente nos contradecimos al decirnos " como quisiera volver a ser niño para actuar de tal manera".Que entrañable es el recuerdo de nuestras carcajadas que irrumpían el espacio y el tiempo, o el berrinche hecho a causa de un juguete que creímos merecer, pero se nos fue negado. A veces, camino por las calles mirando caras adultas, y me vuelvo en una de ellas. Todos van guardando su rabietas, se las llevan dentro, ansiosos de tirarse al suelo y llorar hasta obtener su deseo. Como cuando eran niños. Con los años, la infancia se va convirtiendo en el encuentro accidental de una foto, de una prenda o de un muñeco. Recordamos que cuando éramos niños quizá dijimos " cuando sea grande y vea esto me acordaré de cuando lo guardé". Ahora, ya somos grandes y tal vez de no haber sido por aquella intención pasada, habríamos olvidado recordarnos. Hoy, la vida parece llevar prisa, como tranvía que deja a sus pasajeros por no haberse preparado para abordarlo. De niños el tiempo caminaba a gusto, se dejaba sentir. Por eso cuando éramos pequeños, teníamos la capacidad de transformar la espera dentro de un carro a causa del tráfico, en un largo y feliz viaje a cualquier otro país, así que mientras nuestros padres se sentían agobiados y desesperaban su espera, nosotros nos convertíamos en turistas mundiales. La infancia tiene un carácter emotivo por que aunque pareciera naturaleza muerta, un adulto tiene el poder de resurgirla a través del recuerdo. ¿Qué pasaría si siendo niños alguna vez afirmamos que la le letra "o" y el número "cero" no tenían razón de ser por ser iguales?Si siendo adultos lo negáramos, estaríamos matando entonces aquella naturaleza que se deja renacer: la infancia.
